SIN COMPROMISO

En este lugar se irán publicando, opiniones, pensamientos, comentarios, hechos, preguntas, respuestas y muchas cosas más relacionadas con la actualidad social y política de nuestro país. Todo visto desde la perspectiva del ciudadano común, cansado de recibir solamente lo que se estima lo "políticamente correcto".

Nombre: Condor

lunes, febrero 13, 2006

LA MUERTE SIN RAZON

Santa Cruz fue noticia durante toda la semana. Todos los medios nacionales, televisivos y gráficos se hicieron presente en la pequeña ciudad de Las Heras, al norte de la provincia, casi equidistante entre la costa atlántica y la cordillera de Los Andes. Tuvo que ocurrir una tragedia para que esta pequeña comunidad, de unos once mil habitantes, tuviera la notoriedad nacional e internacional que adquirió.
Lamentablemente, también para las autoridades nacionales y provinciales tuvo que ocurrir una tragedia para que le presten atención a una situación que se venía desencadenando desde 15 días antes del martes trágico.
Dos de los tres puntos puestos sobre la mesa de negociaciones se acordaron en veinticuatro horas: encuadramiento en el sindicato de petroleros privados a los trabajadores que hasta ese momento pertenecían a la construcción y el no descuento de los salarios caídos a los que estuvieron de paro durante el mencionado lapso de tiempo. La suba del mínimo no imponible, el tercer y principal punto, se definirá antes de abril.
Antes de los hechos, el presidente ni siquiera quería oír hablar de una modificación. Ordenó a los diputados afines votar a libro cerrado el presupuesto 2006, que no contempla aumentar el mínimo no imponible.
En Santa Cruz la legislatura provincial tuvo un comportamiento acorde a su paupérrima composición. El 10 de noviembre de 2005 votó por unanimidad, 24 diputados, darles mandato a los legisladores nacionales que representan a Santa Cruz para que “trabajen sobre la posible modificación de este impuesto a pedido de la comunidad santacruceña”. Posteriormente, en el mes de diciembre, esa misma legislatura, menos los dos diputados por la UCR, con el vicegobernador a la cabeza, defenestra al Diputado Nacional (PJ) Eduardo Arnold por hacer exactamente tal cual se le había solicitado. Lo trataron de traidor y otras cosas más. El gobernador Acevedo sugirió que Arnold se someta a tratamiento psicológico.
El intendente de la localidad de Las Heras, Dr. Martinelli, dijo hoy que desde la intendencia se hizo lo mejor que se pudo. O sea, nada. Todo muy lamentable.
El poder político de la nación reaccionó luego de la muerte. El presidente intentó cargar la culpa a sectores infiltrados de la izquierda, lo que le hubiera sido políticamente funcional. La teoría del complot tomó cuerpo. Los chirolitas de siempre, con el Ministro Aníbal Fernández a la cabeza, salieron a batir el parche. Lamentablemente para ellos, el tiempo probará que estaban equivocados.
El gobierno provincial no reaccionó nunca. Solo lo hizo post mortem. Ascendió a los policías involucrados, decretó duelo provincial por tres días, el gobernador pronunció encendidas y emocionadas palabras y luego nada.
Nada ni nadie podrá devolverle la vida al oficial Jorge Sayago, pero muchos podrían haber actuado en tiempo y forma para evitar su muerte. No lo hicieron, ahora son responsables, en mayor o menor medida de su muerte. No son los asesinos, estos aún no han aparecido, pero si cargarán sobre sus espaldas con la responsabilidad de una muerte.
Si tuvieran dignidad, el Dr. Acevedo, el Ministro de Gobierno de Santa Cruz Claudio Dalle Mura, el Secretario de Seguridad provincial, profesor de folklore, Juan Balois Pardo, el jefe de policía Crio. Wilfredo Roque, presentarían sus renuncias y se la entregarían a la viuda del oficial Sayago: “Sra. somos unos incompetentes que no supimos resguardar la vida de su esposo.”
Pero no, eso no va a ocurrir. En unos días más los medios dejarán de publicar sobre este tema y con toda seguridad todo quedará en el olvido de la opinión pública. Algún diputado tendrá la brillante idea de presentar un proyecto, que será aprobado por unanimidad, designando el 7 de Marzo como el día del policía muerto por la sin razón. Y NADA MAS.