SIN COMPROMISO

En este lugar se irán publicando, opiniones, pensamientos, comentarios, hechos, preguntas, respuestas y muchas cosas más relacionadas con la actualidad social y política de nuestro país. Todo visto desde la perspectiva del ciudadano común, cansado de recibir solamente lo que se estima lo "políticamente correcto".

Nombre: Condor

jueves, abril 13, 2006

EL DIARIO DE YRIGOYEN

La leyenda popular cuenta que, durante su segunda presidencia, a Hipólito Yrigoyen le editaban un diario especial con buenas noticias, para enajenarlo de la realidad.
Hoy en día diarios de circulación nacional, Clarín, Página 12 y otros, sumados a medios de comunicación como canales de televisión y algunas revistas, cumplen la misma función; se han convertido en el “Diario de Yrigoyen”.
Es cierto, los “Diarios de Yirigoyen” existen. Son medios periodísticos que circulan en todos los niveles; nacional, provincial y local. Están al servicio de los poderes de turno y transmiten noticias y opiniones que hacen las delicias de los gobernantes.
Pero hay una vuelta de tuerca al objetivo que buscaba el original. Ese, según cuentan, dado que no hay pruebas documentales que certifiquen la existencia del famoso “diario de Yrigoyen”, se imprimía para convencer al entonces presidente que todo estaba bien y el pueblo era feliz.
Pensar que el presidente Kirchner pueda ser engañado de la misma manera, es subestimarlo. Creer que él no conoce la realidad es absolutamente ilusorio.
Hoy lo que tenemos es el “Diario de Yrigoyen” al revés. Nosotros somos los Yrigoyen. Es a nosotros que se nos enajena.
Kirchner, como buen animal político que es, sabe que, en general, la gente no lee los diarios. Nuestro humor va al compás de los títulos, el contenido de las notas es lo de menos. Nos paramos frente a los kioscos y opinamos según las portadas de los diarios y revistas. Nuestra percepción está influida por las placas rojas de la TV.
El gobierno nacional y los gobiernos provinciales, desde el poder que les da el manejo discrecional y anticonstitucional de la publicidad, sustento de los medios, manejan la información que nos llega. Así pasamos desde la angustia de la inseguridad, robos y secuestros, anunciados en forma permanente en las tapas de los diarios, al mejor de los mundos cuando nos dosifican las malas noticias.
La economía crece a niveles impensados, liderando al mundo en la mayoría de los índices económicos. Pagamos la deuda externa y nos liberamos del FMI. La obra pública se encuentra en uno de los puntos más altos de nuestra historia. El desempleo ha bajado notablemente en estos tres años y está cercana a un dígito. La inflación, aunque alta está dominada y no supera el 1 o 1,2% mensual.
Estas son, hoy por hoy, las medias verdades que leemos en los diarios, escuchamos por la radio y vemos por televisión, sustentadas en estadísticas del INDEC-Yrigoyen, así denominado por el periodista Jorge Lanata. Las otras medias verdades nos están limitadas.
Pocos son los periodistas y analistas que profundizan sobre estos títulos y los que lo hacen son tratados por el propio presidente como mentirosos partícipes de corporaciones siniestras. Tampoco quedan buenos programas políticos en la televisión, que ahora si se ha convertido en la caja boba que nos anestesia con programas vacíos de contenido.
Recientemente la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) manifestó: “El mandatario adopta actitudes que son un lamentable indicador de que no se comprende la función de controlador que la prensa debe cumplir en un esquema republicano de gobierno”. Nada más lejano de la realidad. Es una opinión muy infantil por parte de ADEPA. Kirchner comprende perfectamente cual es la función que la prensa debe cumplir y por eso nos brinda “EL DIARIO DE YRIGOYEN”.